Plenipotencia de España: La Red Ciega
José Pancorvo
Por culpa de la influencia mediática tendemos hoy a ver a España como una especie de mona de la llamada Unión Europea, pero aquí, en cambio, vemos que España sigue siendo una leona de la cultura europea y occidental.
Vemos, por ejemplo, y en primer lugar, el ingenio universalista clásico español. En este libro, La Red Ciega, nos deleitamos con un caleidoscopio de informadísimas y amenísimas referencias literarias supranacionales y supraseculares; un examen de libros y mentalidades como hicieron, en el Siglo de Oro universalista, Gracián en el “Criticón” y en la “Agudeza”, Quevedo en sus libros “España defendida y los tiempos de ahora”, “Los Sueños” y “Mundo Caduco y desvaríos de la edad”, Saavedra Fajardo en su “República Literaria”, y cientos de otros. En segundo lugar, vemos en él otro importante trazo de españolidad insobornable y clásica: la contundencia.
Mientras nos deslizamos por lo light y por la lenidad y por la sosería, y se lima el filo de las lenguas en lo que se refiere a calificaciones severas, justos insultos y dicterios iluminadores, Carlos M. Gutiérrez lanza la andanada sonora de sus dicterios, los hay clásicos, coloquiales, castizos, cultos y neológicos. Un solo ejemplo iluminador y esclarecedor: un solo dicterio: “huelebraguetas”.¿Quién no aplicaría rápidamente este contundente calificativo a una serie de animadores y comentaristas televisivos y radiofónicos…?
Luego, la alta España está viva: aquí tenemos a un español con garra de visión y de lenguaje, a un embajador del Siglo de Oro, y a un tesorero del humor de los siglos.
